La plata es un metal precioso que, a pesar de ser duradero y fiable, es cierto que requiere algunos cuidados para conservarse de manera óptima a lo largo del tiempo. En esta entrada del blog os vamos a enseñar las causas por las cuales la plata se ensucia, cómo podemos limpiar plata y volver a sacarle el brillo que tuvieron el primer día.

¿Por qué se ensucia la plata?

Cuando la plata es expuesta al aire, ocurre un proceso natural que hace que pierda su lustre y adquiera unas tonalidades más oscuras o incluso negras. Esto ocurre cuando la aleación de plata presente en joyería, reacciona con sulfuros de hidrógeno que se encuentran en el aire de la atmósfera.

Mucha gente piensa que la plata se ensucia debido a un proceso de oxidación, pero hablando de manera técnica, la plata no es particularmente un metal muy reactivo químicamente, pues los átomos de plata no reaccionan con moléculas de oxígeno o de agua a temperaturas normales.

No obstante, como ya os contamos en esta otra entrada del blog, la plata 925 suele estar compuesta de una aleación de plata y cobre. Precisamente, el pequeño porcentaje de cobre presente en estas aleaciones, es lo que reacciona con los sulfuros de hidrógeno del aire y terminan ensuciando nuestras joyas de plata.

Consideraciones preliminares del cuidado de la plata

Lo primero que hay que saber es que si se trata de limpiar plata de antigüedades o piezas muy valiosas, siempre hay que pulirlas a mano y dejarlo en manos de un especialista ya que podemos dañar permanentemente nuestra plata y es algo que no queremos que ocurra.

Siempre hay que evitar exponer nuestras joyas de plata a químicos presentes en los productos de droguería típicos que podemos encontrar en cualquier hogar. Esto es algo básico, pero es cierto que se olvida frecuentemente. La lejía, el amoniaco, o incluso el agua clorada de las piscinas pueden dañar y perjudicar permanentemente nuestras joyas de plata, así que es recomendable siempre guardarlas en un sitio seguro si vamos a estar en contacto con estos productos químicos.

¿Qué métodos podemos usar para limpiar plata?

La manera más fácil y cómoda para mantener la plata limpia de nuestras joyas es simplemente llevarlas puestas a diario, la mera fricción de la plata con nuestra piel en nuestro día a día hace que se “pulan” de manera natural. Sin embargo, habrá piezas cuya complejidad o diseño hagan más complicado este método.

Existen varias formas adicionales para limpiar plata:

Una de las más típicas es adquirir un líquido limpiador de plata. Suelen estar presentados en un pequeño tarro con un cestillo que permite sumergir nuestras joyas en un líquido reactivo. Simplemente con bañar nuestra pieza de plata y darle unas pocas vueltas al cestillo, recuperaremos el brillo original de nuestra plata. El único punto negativo de este método, es que el líquido al reaccionar con las impurezas de nuestras joyas, desprende un desagradable y fuerte olor, pero sin duda es un método muy eficaz y rápido.

Otra manera rápida de limpiar plata es conseguir una balleta especial para limpieza de plata. ¡Ojo! no sirve cualquier bayeta, tiene que ser una bayeta especial para plata, la cual está formulada expresamente para quitar esa negrura que aparece en nuestras joyas.

Un truco casero para cuando no disponemos de bayetas especiales o líquidos limpiadores es…¡usar pasta de dientes!. Unta el dentrífico en un cepillo dental usado y distribuye generosamente a lo largo de toda la pieza. Tras dejarlo reposar unos minutos, enjuaga con agua y sécalo con un paño. Descubrirás que el paño se queda con toda la suciedad que previamente estaba en la joya. Una cosa a tener en cuenta es que este método no es muy recomendable si nuestra joya de plata tiene piedras engastadas o incrustaciones de otros materiales, pero sigue siendo ideal para cordones, pulseras o esclavas.

Otro método válido es el de usar papel de aluminio. Llenamos una fuente con agua caliente y añadimos una o más cucharadas de sal dependiendo del tamaño del recipiente. Disolvemos la sal en el agua caliente y a continuación añadimos unas cuantas tiras de papel de aluminio al agua salada. A continuación, metemos en la fuente nuestras joyas, removemos un poco el agua y lo dejamos reposar unos minutos. El aluminio reaccionará químicamente con la sal y se llevará de paso la suciedad que esté presente en nuestra plata. Después aclaramos con agua y secamos con un paño.

Es probable que tengas que repetir el proceso alguna vez más, ya que es difícil calibrar las proporciones de agua, sal y aluminio, pero sin duda se trata de otro método efectivo y barato.

Y tú, ¿conoces algún otro método para pulir la plata? déjanos tus trucos en los comentarios 😉

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